Una buena hidratación es clave para la salud de tu mascota. Si crees que bebe poco, estos consejos prácticos pueden ayudarte.
Consejos sencillos
- Agua siempre fresca: cámbiala a diario y no rellenes sin más.
- Limpia el bebedero: lávalo con agua y jabón suave con frecuencia para evitar restos y malos olores.
- Varios puntos de agua: pon bebederos en distintas zonas de la casa, lejos de la comida y de su arenero.
- Agua en movimiento: a muchos gatos y perros les atrae más el agua que fluye; una fuente puede ser una opción.
- Comida húmeda: aporta algo de agua extra a su dieta.
Cuándo consultar al veterinario
Si notas que bebe mucho más o mucho menos de lo normal, o está apático, consulta con tu veterinario. Cada animal es distinto y él sabrá orientarte.