Un coche limpio por dentro se disfruta más y se conserva mejor. Con un poco de orden, la limpieza lleva menos de media hora.
1. Vacía y ordena
Saca la basura, los papeles, las botellas y todo lo que no deba estar en el coche. Guarda aparte lo que sí quieras conservar.
2. Sacude las alfombrillas
Sácalas fuera y golpéalas contra una superficie dura para soltar la arena y la tierra. Si están muy sucias, cepíllalas y déjalas secar bien antes de volver a ponerlas.
3. Aspira de arriba abajo
- Primero salpicadero, rejillas y puertas.
- Después asientos, sin olvidar las juntas donde se acumulan las migas.
- Al final suelo y maletero.
Una boquilla estrecha o con cepillo ayuda en las rendijas. Una luz facilita ver debajo de los asientos.
4. Limpia las superficies
Pasa una bayeta de microfibra ligeramente húmeda por plásticos y puertas. Evita empapar los componentes electrónicos.
5. Cuida los cristales
Usa un limpiacristales y un paño limpio que no deje pelusa. Seca enseguida para evitar marcas.
Consejo final
Dedica cinco minutos a la semana a recoger migas y polvo. Es más fácil que hacer una limpieza a fondo cada pocos meses.